Proyectos polémicos y disconformidades

“En la sesión impusieron un número que tienen por un acuerdo como parte del PJ. Evidentemente la Reforma Política sólo le resuelve el problema a ellos”, fue el duro comentario de una diputada en contra del proyecto que aprobó el miércoles la Cámara. Pero lo sorprendente es que se trata de Victoria Donda, de Encuentro Popular. Es que el proyecto del oficialismo parece haber minado el apoyo que tenía en la centro-izquierda.

El cambio no es menor. Gracias a los bloques llamados progresistas, el Frente para la Victoria viene cosechando las voluntades necesarias para aprobar proyectos polémicos como la Ley de Medios o la re-apertura del canje de la deuda. Ahora, esto queda en duda.

El kirchnerismo viene recostándose, justamente, en el peronismo, de donde vienen los candidatos “testimoniales” que acompañaron a Néstor Kirchner en junio. También la CGT que dirige Hugo Moyano es parte de esa lógica. Lejos parecen ir quedando los tiempos en los que Kirchner coqueteaba con conformar un espacio de centro-izquierda por fuera de las viejas estructuras de su partido.

Sin embargo, desde que el kirchnerismo fue derrotado las elecciones legislativas, la centro-izquierda -que desde diciembre sumará referentes, como Pino Solanas y Martín Sabbatella, pero perderá legisladores- venía consiguiendo algunos cambios en las leyes que buscaba el oficialismo y acompañando esas votaciones.

Aunque en Comisión se modificaron algunos puntos en un intento por seducir a la centro-izquierda, ese sector fue una voz unánime en contra. “Esta reforma está destinada a resolver la interna del partido gobernante, a consolidar el bipartidismo y eliminar a las fuerzas emergentes que expresan necesidades de porciones importantes de la sociedad”, disparó momentos después de la votación Eduardo Macaluse, diputado del bloque Solidaridad e Igualdad (SI).

Los votos para llegar a los 136 que obtuvo el proyecto surgieron de sectores del peronismo disidente. Mientras, la CTA, que viene presionando al gobierno para obtener la personería gremial, realizó un congreso en Neuquén, donde pareció esbozarse una intención de organizar políticamente a la central de cara a 2011.

Lo seguro es que, en Diputados, el kirchnerismo deberá hacer malabares para aprobar los proyectos de aquí a 2011. La primera prueba será el 3 de diciembre, cuando se elijan las nuevas autoridades de la cámara y de las comisiones. Allí, el bloque que dirige Agustín Rossi dará la primera de una larga serie de batallas legislativas que, según todo indica, signarán los dos años finales del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

Marcos López Beltritti

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