“Si Ernestina Herrera de Noble tiene a los chicos, debe rendir cuentas”, Estela De Carlotto en entrevista exclusiva

La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, dialogó con Medios Lentos sobre su visita al Vaticano, su simpatía con los gobiernos kirchneristas y las acusaciones que recibieron luego de la aprobación del proyecto de extracción de ADN.


“No estoy obligada a concurrir a un evento porque no soy parte del gobierno ni de su política. No nos manejan ni nos dicen lo que tenemos que hacer y no se atreverían tampoco”. La presidenta de la asociación Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, recibió un llamado telefónico en su casa de la ciudad de La Plata. Era el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, que se comunicaba para notificarle que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner la había invitado al encuentro entre la Argentina y Chile por el 25 aniversario de la firma del convenio de paz por el canal del Beagle en Roma. “Le dije bueno Parrilli, estoy en mi casa y no tengo la agenda. Voy a ver si puedo”, recuerda Carlotto de manera anecdótica.

Desde el comienzo de la Organización, sembraron el respeto y la admiración por su trabajo y convicción. Carlotto acompañó finalmente a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y a su comitiva al encuentro con la mandataria chilena, Michelle Bachelet, y con el papa Benedicto XVI, para la conmemoración del acuerdo de paz entre ambos países latinoamericanos. “Realmente para mi fue un honor que me hayan elegido para vivir un momento histórico. Esto ayuda mucho a la institución Abuelas de Plaza de Mayo porque recordemos que nosotros, en especial con la Iglesia, tenemos cierta tristeza como católicos porque fueron parte jerárquica de la dictadura”, sostiene.

Desde el advenimiento de la democracia en 1983, las Abuelas, insignia de lucha por los derechos humanos, han acompañado acciones como los juicios a las juntas militares, pero a la vez han criticado políticas aplicadas por algunos gobiernos constitucionales como la ley de Obediencia Debida y Punto Final. “Acompañamos los procesos democráticos y no tenemos predilecciones políticas partidarias, sino aprovechamos los espacios que nos brindan las diferentes gestiones”, señala Carlotto.

-¿De qué gobierno democrático han recibido mayor apoyo?
El gobierno de Kirchner y de Cristina se abocó muy fuertemente al tema de los derechos humanos y dieron un espacio especial a las instituciones. Yo nunca, y lo digo un poco graciosamente, he entrado tantas veces a la casa de Gobierno. La alfombra roja ya está pisada por las Abuelas, las Madres y los organismos de derechos humanos de forma permanente. Nosotras acompañamos, compartimos la decisión política y las buenas medidas tomadas haciendo esta aclaración: no estamos defendiendo un partido político sino una gestión.

-Es decir que no tienen ninguna inclinación ideológica.
Abuelas tiene su corazón puesto en un partido político, en una opinión ideológica, pero eso es personal, único y propio de cada una. Institucionalmente concurrimos a las invitaciones de todos los partidos políticos cuando hay un acto sobre derechos humanos.

Las Abuelas de Plaza de Mayo lograron, junto con el apoyo del Gobierno Nacional, la aprobación en noviembre de tres proyectos en el Congreso: la creación de un nuevo Banco de Datos Genéticos, la posibilidad de que los organismos de derechos humanos sean querellantes en los juicios de lesa humanidad y la extracción de ADN por medios alternativos. Carlotto aseguró: “estas tres leyes van a facilitar mucho más el encuentro de los nietos”. A pesar del apoyo que recibió la asociación en referencia a estas medidas, el proyecto de ADN generó polémica por algunos dirigentes políticos.

-¿Qué opinión le merece la crítica de la diputada Elisa Carrió sobre el proyecto de extracción “compulsiva” de sangre?
La señora Lilita Carrió no entiende nada, nunca opinó ni se acercó a la institución. En el año 2003 ella y su grupo hicieron una declaración en contra de la Corte Suprema de Justicia que había impedido sacarle sangre compulsivamente a una chica que resultó ser una nieta. En ese momento dijeron hay que sacar sangre y ahora habla porque la Presidenta presentó el proyecto en el marco de un convenio de buena voluntad para cooperar con nosotros. Le dieron prensa, habló, despotricó e hizo de esto un bastardeo. La palabra compulsividad no existe en la ley y los propios nietos consideran que es un alivio.

-Otro de los cuestionamientos fue la aprobación de este proyecto con el objetivo de revelar la identidad de los hijos de Ernestina Herrera de Noble
El que piensa eso es de una estrechez mental terrible porque nosotras vamos mucho más allá. Herrera de Noble es una y estamos en la búsqueda de 400 chicos más. Si la señora tiene a los chicos, debe rendir cuentas, pero no es la preocupación nuestra ya que no cumple con nuestro objetivo.

La asociación de Abuelas de Plaza Mayo ya lleva 32 años de lucha con el objetivo de reencontrarse con los nietos desaparecidos durante la dictadura y también de lograr concientizar a la sociedad sobre el cumplimiento de los derechos humanos no sólo en la Argentina, sino también en el mundo. Lograron recuperar la identidad de 99 nietos y cada día transmiten un mensaje basado en “la verdad, la justicia y en mantener viva la memoria”.

- Según cuentan ustedes la historia de la organización, cuando nació Abuelas eran un grupo de mujeres, con temor, dolor y que no sabían que hacer ¿Cómo es hoy Abuelas?

Las abuelas con desconocimiento y mucho dolor a flor de piel, que aún hoy lo tenemos dentro, lo hemos mitigado con la lucha. La vida ha permitido juntar a este grupo de mujeres distintas, pero a la vez tan unidas por un amor muy grande. Esta lucha es por amor y en paz. Tenemos esas consignas para tratar de ayudar. Aquellas mujeres ya hemos aprendido y seguimos aprendiendo permanentemente y hoy tenemos la experiencia de poder opinar sin ser nada más que una abuela.
 

Por Victoria Ciccola

 

 

 

 

 

 

 

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