El gusto es mío

Y el séptimo día se fue a brunchear

El brunch se ha convertido en una nueva costumbre para los porteños que buscan desayunar y almorzar cuando se levantan tarde. Hoy les presentamos una nueva costumbre, que es tomada por un grupo de mujeres para hacer networking, las “Ladies Brunch”.

Santo descanso en pleno Centro

La siesta reparadora es una costumbre ligada a la vida de las personas del interior del país, en donde, además, los horarios laborales están escindidos por esta práctica. A diferencia de esta realidad, en las grandes ciudades descansar es el sueño de todo oficinista que trabaja 8 horas y resiste el desmayo encima del teclado de la computadora. Para retomar esta sana tradición y aliviar el estrés laboral abrió en Microcentro el único siestario de América Latina.

El sofisticado arte de comer chocolate

Las chocolaterías gourmet son una nueva forma de fusionar la tradición de regalar bombones con la experiencia de sabores exóticos e ingredientes impensados. Los locales suelen parecerse más a locales de diseño o zapatos de lujo y se encuentran en barrios como Recoleta o Palermo. Chocolates para todos los gustos y de todas las formas, no apto para diabéticos.

Mi casa es tu casa y también tu restaurant

Es un viernes frío y en Bulnes al 800 hay olor a comida. El dueño del restaurant “Tipo Casa” conduce a la cronista y a su acompañante a través de un pasillo de una casa antigua o PH, como se prefiera, hacia el lugar que oficia de living. A éste estilo de restaurant se lo conoce como “a puertas cerradas” y para reservar una mesa hay que llamar por teléfono o mandar un mail, ya que no hay otra forma de llegar hasta ahí.

A pasos del Cementerio (pero con onda)

Salgo a caminar sin rumbo en un día cualquiera, 
pero un día cualquiera puede ser mucho más. 
Hacia la parte de atrás del cementerio, 
cruzando el parque, llego a un bar:

Que llueva café

La leyenda cuenta que Mahoma estaba cansado y abatido por las responsabilidades que conllevaban la conquista de la Meca y la fundación del Islamismo. Atento a esto, Alá le encomendó al arcángel Gabriel el envío de un regalo que le devolviera el ánimo y le diera fuerzas para seguir con su proeza. El profeta llamó al fruto que le habían obsequiado, tan oscuro como la piedra negra de la Meca, “Qahwa" que significa vigorizante.

Paz para los lustra calzados

La ciudad de La Paz, está ubicada a 3600 metros sobre el nivel del mar, no difiere mucho de Buenos Aires. El caos del tránsito es constante, bocinazos por doquier y a cualquier hora; las personas caminan apuradas sin darse cuenta si se llevan a otro ser humano por delante o cruzan la calle segundos antes que el semáforo cambie a rojo porque llegan tarde a su destino. Muchas similitudes unen a la capital de la República Argentina con la ciudad más importante de Bolivia, pero hay una diferencia, los lustra calzados.

Europa: Tour fotográfico

Por María Constanza Mango
Edición de video: Mariano Mango

“No estés triste porque terminó, sino felíz de que haya sucedido”, me dijo mi mejor amiga cuando terminamos el viaje. Y reconozco que nunca antes me habían dicho algo tan cierto.

¡Usted abuse Maria, abuse!

Por Luciana Mazza Toimil

Maria Creuza ingresó al escenario tímida y sonriente, tomó el micrófono y manifestó: "A esta noche mágica la voy a recordar el resto de mi vida porque sé que Vinicius está con nosotros", y a continuación aguardó unos segudos en silencio evidentemente emocionada.

La Perla del Paraná

Por Florencia Fuentes

Medios Móviles en El Bolsón

Video 1: Glaciar Cielo Azul: un paraiso escondido.

Esta vez quisimos darle altura a nuestros móviles así que nos calzamos la cámara al hombro y subimos hasta 1700 metros sobre el nivel del mar para mostrarte el glaciar Hielo Azul, en la localidad rionegrina de El Bolsón. Podríamos describirte el paisaje con palabras pero para qué si lo podés ver con tus propios ojos.  

Los árboles mueren de pie

Desde la ciudad de 9 de julio, provincia de Buenos Aires, nos escribe la talentosa escritora Adriana Romano 

Travesía en bicicleta

Desde la Cordillera de los Andes
hasta el Atlántico Sur.

Día uno
El frío violento del fin del mundo nos despierta y el cerro Fitz Roy con sus 3441 metros se desnuda con su dominante excelencia, tan roja como nuestra sangre, tan rojos como nuestros ojos rendidos a sus pies. Somos cinco inexpertos en bicicletas persiguiendo el don más preciado del hombre. La libertad.

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