Ante el acecho del olvido llegó el reconocimiento para un hombre de la ciencia


Ante el acecho del olvido llegó el reconocimiento para un hombre de la ciencia

Para empezar esta sección de Ciencia, no se puede dejar de mencionar a las universidades nacionales, en esta entrega a la de Buenos Aires, y en particular a la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales. En esta institución se ha hecho hace dos semanas reconocimiento a uno de los motores del desarrollo científico del país en la década del 60, Rolando García quien siendo decano llevó a la facultad a vivir la “época de oro” impulsando proyectos para la universidad que aún siguen en pie.Rolando García es el nuevo nombre del Pabellón 1 de la Ciudad Universitaria, donde se ubican los departamentos de Matemática y Física. No es un dato menor que García fue uno de los decanos más recordados en esta facultad por sus colegas, con dos reelecciones desde 1957 hasta 1966 cuando se tuvo que ir del país tras la “noche de los bastones largos”.El aula magna del ahora Pabellón Rolando García, lo recibió llena de antiguos colegas, investigadores y docentes que lo tuvieron o no como decano, pero que no quisieron perderse este momento. En los asientos del fondo y parados en la puerta se presentaron los actuales alumnos, que lo habían escuchado nombrar solo por terceros y quizás no tenían muy claro quién era, pero al ir conociendo las anécdotas de Jorge Aliaga, actual decano, Jorge Albertoni, Fortunato Danón y Pedro Saludjian, allegados durante las gestiones de García, se dan cuenta que el homenajeado tiene mucho que ver con que ellos tengan la posibilidad estar estudiando en ese lugar, con todo lo que les brinda.“Recuerdo que fue al Ministerio de Economía a ver a (Carlos) García Tudero y le dijo que necesitaba plata para construir este edificio, a lo que, el funcionario, le respondió que no había recursos, que ya estaba todo asignado. Entonces, Rolando le dice: ‘Cuando ustedes preparan el presupuesto obviamente no es con absoluta precisión, ¿no? ¿Cuál es la cota de error que tiene usted en la estimación del presupuesto?’. El ministro respondió que sería del uno por ciento, y Rolando le explica que ese uno por ciento le alcanzaba, y así se hizo el edificio”, contó Danon, causando risas y aplausos en la audiencia. Historias como esta hubo muchas, y así fueron dando una idea de quién es Rolando García y por qué merece este reconocimiento.García fue uno de los impulsores de la construcción de la Ciudad Universitaria, la cual se comenzó durante su gestión, del departamento de Industrias de la UBA, en común con la Facultad de Ingeniería, y también promocionó la creación de EUDEBA (la Editorial Universitaria de Buenos Aires). Hoy en día cualquier investigador de esta facultad puede ver los beneficios inmediatos de estar todos juntos en el barrio de Nuñez, ya que trabajan en conjunto colaborando unos con otros entre los distintos departamentos y tener un espacio como la Ciudad Universitaria hace esto inmediato.Recordar que fue él quien realizó la compra de la primera computadora de Sudamérica, “Clementina”, muestran que el desarrollo científico del país estaba en manos de una persona con visión de futuro. En la actualidad es investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México, sin embargo todos los años visita Buenos Aires y no deja de pasar por la facultad, manteniendo sus principios y expresándolos con sus antiguos colegas o a toda la comunidad universitaria en charlas como la que dio en el 12 de Mayo del 2006 titulada “¿Hacia dónde van las Universidades?”. De este último evento se publicó un libro con la charla completa que fue entregado gratuitamente en el homenaje de este año.“Considerar que, en este momento, las condiciones sociales no permiten el desarrollo de la Universidad, me parece formar parte de un círculo vicioso que termina de cerrarse con el argumento contrario: las condiciones sociales solo pueden modificarse a través de la educación que incluye, obviamente, el desarrollo de la educación superior”, dijo García en el 2006, manteniendo como principal siempre Por Daniela RaschcovskyPara empezar esta sección de Ciencia, no se puede dejar de mencionar a las universidades nacionales, en esta entrega a la de Buenos Aires, y en particular a la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales. En esta institución se ha hecho hace dos semanas reconocimiento a uno de los motores del desarrollo científico del país en la década del 60, Rolando García quien siendo decano llevó a la facultad a vivir la “época de oro” impulsando proyectos para la universidad que aún siguen en pie.Rolando García es el nuevo nombre del Pabellón 1 de la Ciudad Universitaria, donde se ubican los departamentos de Matemática y Física. No es un dato menor que García fue uno de los decanos más recordados en esta facultad por sus colegas, con dos reelecciones desde 1957 hasta 1966 cuando se tuvo que ir del país tras la “noche de los bastones largos”.El aula magna del ahora Pabellón Rolando García, lo recibió llena de antiguos colegas, investigadores y docentes que lo tuvieron o no como decano, pero que no quisieron perderse este momento. En los asientos del fondo y parados en la puerta se presentaron los actuales alumnos, que lo habían escuchado nombrar solo por terceros y quizás no tenían muy claro quién era, pero al ir conociendo las anécdotas de Jorge Aliaga, actual decano, Jorge Albertoni, Fortunato Danón y Pedro Saludjian, allegados durante las gestiones de García, se dan cuenta que el homenajeado tiene mucho que ver con que ellos tengan la posibilidad estar estudiando en ese lugar, con todo lo que les brinda.“Recuerdo que fue al Ministerio de Economía a ver a (Carlos) García Tudero y le dijo que necesitaba plata para construir este edificio, a lo que, el funcionario, le respondió que no había recursos, que ya estaba todo asignado. Entonces, Rolando le dice: ‘Cuando ustedes preparan el presupuesto obviamente no es con absoluta precisión, ¿no? ¿Cuál es la cota de error que tiene usted en la estimación del presupuesto?’. El ministro respondió que sería del uno por ciento, y Rolando le explica que ese uno por ciento le alcanzaba, y así se hizo el edificio”, contó Danon, causando risas y aplausos en la audiencia. Historias como esta hubo muchas, y así fueron dando una idea de quién es Rolando García y por qué merece este reconocimiento.García fue uno de los impulsores de la construcción de la Ciudad Universitaria, la cual se comenzó durante su gestión, del departamento de Industrias de la UBA, en común con la Facultad de Ingeniería, y también promocionó la creación de EUDEBA (la Editorial Universitaria de Buenos Aires). Hoy en día cualquier investigador de esta facultad puede ver los beneficios inmediatos de estar todos juntos en el barrio de Nuñez, ya que trabajan en conjunto colaborando unos con otros entre los distintos departamentos y tener un espacio como la Ciudad Universitaria hace esto inmediato.Recordar que fue él quien realizó la compra de la primera computadora de Sudamérica, “Clementina”, muestran que el desarrollo científico del país estaba en manos de una persona con visión de futuro. En la actualidad es investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México, sin embargo todos los años visita Buenos Aires y no deja de pasar por la facultad, manteniendo sus principios y expresándolos con sus antiguos colegas o a toda la comunidad universitaria en charlas como la que dio en el 12 de Mayo del 2006 titulada “¿Hacia dónde van las Universidades?”. De este último evento se publicó un libro con la charla completa que fue entregado gratuitamente en el homenaje de este año.“Considerar que, en este momento, las condiciones sociales no permiten el desarrollo de la Universidad, me parece formar parte de un círculo vicioso que termina de cerrarse con el argumento contrario: las condiciones sociales solo pueden modificarse a través de la educación que incluye, obviamente, el desarrollo de la educación superior”, dijo García en el 2006, manteniendo como principal siempre la misma idea: el desarrollo de la educación.  AutorPor Daniela Raschcovskydaniela@medioslentos.com